En esta entrevista exclusiva, el equipo de ALLATRA TV conversa con el Gran Rabino de Kiev y de Ucrania, Moshe Reuven Azman, quien representa al Congreso Panucraniano de Comunidades Religiosas Judías. Se trata de una conversación franca y, al mismo tiempo, profundamente respetuosa con un líder espiritual que, en los momentos más difíciles para el país, muestra una preocupación real por las personas y por el futuro de Ucrania.
El rabino Azman dirige un gran centro de voluntariado en la Sinagoga Brodsky, que coordina la evacuación de decenas de miles de personas desde zonas de combate, presta ayuda a civiles, hospitales y a quienes se encuentran en las condiciones más vulnerables, proporcionándoles alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad. En 2014, por iniciativa suya, se fundó la aldea-refugio de Anatevka, un lugar especial donde las personas desplazadas internas reciben alojamiento, atención médica y acceso a la educación, así como apoyo para reconstruir una vida pacífica y digna. A través del proyecto «Mitzvá para Ucrania», el rabino Azman desarrolla una red de comedores, escuelas y servicios sociales que siguen sirviendo a la sociedad y uniendo a las personas en torno a los valores de la caridad y la ayuda mutua.
Durante la entrevista se plantean no sólo cuestiones relacionadas con la ayuda práctica, sino también aquellas sobre las convicciones internas y las orientaciones espirituales que sustentan esta labor. El rabino Azman reflexiona asimismo sobre cómo Ucrania se está convirtiendo ahora en un símbolo de la defensa de la democracia y de la dignidad humana.
Se presta especial atención al tema de la diplomacia espiritual y a la importancia de la implicación personal de los líderes religiosos en la comprensión de los acontecimientos actuales. El entrevistado recuerda la visita a Ucrania del pastor Mark Burns, consejero espiritual de Donald Trump, y analiza por qué es extremadamente importante que las figuras espirituales y públicas del mundo vean con sus propios ojos lo que está ocurriendo y lleven la verdad a la comunidad internacional.
Esta entrevista es una invitación a un diálogo reflexivo sobre la compasión, la responsabilidad, la fe, el valor y la fuerza de la unidad humana. Está dirigida a todos aquellos que no son indiferentes al destino de Ucrania y al futuro del mundo.