El 5 de febrero de 2026, en el mismo corazón de Washington, D.C., en el edificio Rayburn House Office del complejo del Capitolio, tuvo lugar la conferencia internacional «La libertad tiene un nombre y se llama Ucrania».
El evento fue dirigido por el pastor Mark Burns, consejero espiritual del presidente Donald Trump y líder de la iniciativa global Diplomáticos Espirituales, y se celebró en la plataforma del Movimiento Internacional Social ALLATRA.
Representantes del Departamento de Estado de EE. UU., miembros de la Verkhovna Rada de Ucrania, oficiales militares, líderes religiosos y defensores humanitarios participaron en la conferencia, todos unidos en su apoyo inquebrantable a la soberanía de Ucrania, su libertad y el regreso seguro de los niños ucranianos secuestrados por Rusia.
Como parte de este evento de importancia crítica, la presidenta del Movimiento Internacional Social ALLATRA, Maryna Ovtsynova, pronunció un discurso poderoso y profundamente conmovedor.
Se dirigió a la comunidad internacional con un mensaje urgente: hoy Ucrania no solo defiende sus propias fronteras, sino que defiende la propia idea de la libertad.
Fue un discurso sobre la vida y la muerte. Sobre las madres ucranianas que cada noche se acuestan junto a sus hijos, no por el frío, sino para protegerlos con sus propios cuerpos en caso de un ataque con misiles rusos. Sobre el dolor que se ha convertido en una realidad cotidiana. El discurso transmitió toda la profundidad de la tragedia que las familias ucranianas afrontan cada día y cada momento.
En el corazón del mensaje de Maryna Ovtsynova hubo una idea clara e inquebrantable: la guerra que Rusia libra contra Ucrania es un intento de destruir el propio principio de la libertad — el derecho de las naciones a elegir su propio futuro y vivir libres de dictadura y tiranía. Hoy Ucrania paga un precio extraordinario no sólo por sí misma. Se encuentra en una encrucijada crítica donde se decidirá el futuro del mundo: si seguirá siendo un espacio regido por la ley o se convertirá en un mundo gobernado por la fuerza.
También se subrayó que la agresión rusa no se lleva a cabo únicamente con misiles y drones. Se desarrolla mediante una desinformación sistemática y una guerra informativa destinada a dividir a las sociedades democráticas. Maryna Ovtsynova explicó que el Movimiento Internacional Social ALLATRA también ha sido víctima de una campaña global de desinformación a gran escala por parte de Rusia. Desde 2014, ALLATRA ha brindado apoyo integral a Ucrania, con voluntarios defendiendo el país y trabajando en misiones humanitarias y centros de evacuación. Precisamente por este apoyo y por decir la verdad sobre el régimen criminal de Putin, agentes del FSB lanzaron una amplia campaña de desinformación contra ALLATRA en todo el mundo — en un momento en que el único país que ha prohibido ALLATRA es la propia Rusia.
El tema central del discurso fue este: la defensa es la propia naturaleza de la nación ucraniana. Defensa de los niños. Defensa de la dignidad. Defensa de la libertad. Voluntarios ucranianos, médicos, profesores y soldados — millones de personas toman decisiones cada día para poner a los demás en primer lugar. Y es precisamente por ello que, al defender sus hogares, los ucranianos están defendiendo a todo el mundo democrático — el principio mismo de que la vida humana es más importante que las ambiciones imperiales de un tirano.
Las palabras pronunciadas aquel día en la conferencia «La libertad tiene un nombre y se llama Ucrania» no son solo un testimonio de la guerra. Son un recordatorio de responsabilidad. La historia preguntará a cada uno de nosotros: ¿qué hicimos cuando el destino de la libertad estaba en juego?
Hoy Ucrania lucha por todos nosotros. Y cuando nuestros nietos nos pregunten: «¿Qué hiciste cuando se decidía el destino de la libertad?», realmente espero que la respuesta de cada uno de nosotros sea: «Estuvimos con Ucrania». ¡Gloria a Ucrania! ¡Слава Україні!
Vídeo completo de la conferencia «La libertad tiene un nombre y se llama Ucrania».